
"Se dice que cuando muere un cisne, en ese mismo instante, emite la melodía mas bella que jamás puedas escuchar."
Entró en su habitación como de costumbre y tras haber pasado la tarde entera con ella, su mente se sentía cansada y su cuerpo inerte, sin fuerza. Lo que antes era todo felicidad se convertía ahora en rabia, pero sabía que nada de lo que sentía le pertenecía. Se dio cuenta entonces de lo débil que era, era incapaz de controlar sus sentimientos, pobre iluso que creyó que su mente sería capaz de superar cualquier barrera.
Encendió el equipo de música y su imagen apareció de nuevo. Sonaba la melodía mas bella que jamás hubiera escuchado, cada nota que se desprendía de aquellos altavoces se convertía en una lágrima que caía hirviendo por su cara. Por primera vez, descubría el verdadero significado que se esconde entre las palabras de una canción, por primera vez, supo que el hecho de faltarte el aire no era una simple metáfora. Ahora lo sabía, lo sabía porque lo estaba sintiendo él en ese mismo instante.
Se preguntaba si podría seguir mucho tiempo así, si su corazón aguantaría las violentas embestidas contra su pecho, si sus pulmones serían capaces de recoger oxígeno suficiente. En él todo era desorden, y ya no había lugar donde esconder la cabeza, era incapaz ya de engañarse a sí mismo. Así la montaña que había formado grano a grano durante su vida se le vino encima toda de una, aplastándole, empujándole al abismo… y la tierra lo tragó. Nadie supo más de él.
he pensado mil cosas que decir mientras estaba leyendo, ahora que estoy escribiendo, solo puedo decirte que me encanta.
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