A veces creo que el simple acto de incorporarme algunas
noches, coger un bolígrafo y un papel, y plasmar sobre el papel mis
sentimientos y cualquier pensamiento que surja sobre la marcha es una forma más
de desahogarme. Nada en el mundo es tan simple como cumplir ese tópico tan
veces repetido (y no por ello carente de valor).
Si en realidad escribiera con la única intención de
expulsar lo que me obstruye las vías respiratorias, mis palabras serían mucho
más superfluas. Pero en todo lo que escribo en dichos momentos, (este se puede
catalogar como tal) subyace un fin mucho más complejo.
Guiado por el ansia de alcanzar un leve consuelo
descubro que palabra a palabra solo busco encontrarme a mí mismo, analizar en
tercera persona las consecuencias de mi existencia. Busco encontrar un “yo”
empíricamente demostrable para que me reafirme en mis pensamientos, que
establezca un norte mínimamente visible por un ojo desentrenado. Pero la
identidad escrita que genero es efímera puesto que todo en el ser es cambiante,
se transforma, evoluciona y trasciende, y con tal supuesto en mente, por
experiencia y por deducción lógica sé que me encontraré con la misma necesidad
en un futuro no muy lejano.
Quizás pueda parecer un pensamiento absolutamente
pesimista, pero el papel no es el único medio que el hombre puede encontrar
para verse a sí mismo. Me he dado cuenta que la única forma de encontrar un
soporte más veraz que el que ofrece un
medio estático es que tú seas el espejo que necesito. Tú, persona anónima,
haces realmente que me descubra cada día. Es el dinamismo de tu espíritu
también cambiante el que me dota de una estabilidad continuamente en evolución. Al lado, el papel
parece un medio fascista y ultraconservador, mientras tú eres la persona
que me dice realmente quién soy. No es ni mucho menos un acto egoísta y quizás podríamos
concluir que es uno de los conceptos que más se acercan al significado de la
palabra amor.
No sé, en realidad lo que al principio parecía tener
más claro ahora no lo es tanto. Probablemente me esté venciendo el sueño,
quizás puedo haberme contradicho en algún momento, pero qué más da, esto es lo
que es y el día de mañana seguramente tendrá un valor totalmente diferente.
Buenas noches: