Festival - Sigur Ros

sábado, 21 de julio de 2012

Búsqueda


       A veces creo que el simple acto de incorporarme algunas noches, coger un bolígrafo y un papel, y plasmar sobre el papel mis sentimientos y cualquier pensamiento que surja sobre la marcha es una forma más de desahogarme. Nada en el mundo es tan simple como cumplir ese tópico tan veces repetido (y no por ello carente de valor).

       Si en realidad escribiera con la única intención de expulsar lo que me obstruye las vías respiratorias, mis palabras serían mucho más superfluas. Pero en todo lo que escribo en dichos momentos, (este se puede catalogar como tal) subyace un fin mucho más complejo.

       Guiado por el ansia de alcanzar un leve consuelo descubro que palabra a palabra solo busco encontrarme a mí mismo, analizar en tercera persona las consecuencias de mi existencia. Busco encontrar un “yo” empíricamente demostrable para que me reafirme en mis pensamientos, que establezca un norte mínimamente visible por un ojo desentrenado. Pero la identidad escrita que genero es efímera puesto que todo en el ser es cambiante, se transforma, evoluciona y trasciende, y con tal supuesto en mente, por experiencia y por deducción lógica sé que me encontraré con la misma necesidad en un futuro no muy lejano.

       Quizás pueda parecer un pensamiento absolutamente pesimista, pero el papel no es el único medio que el hombre puede encontrar para verse a sí mismo. Me he dado cuenta que la única forma de encontrar un soporte  más veraz que el que ofrece un medio estático es que tú seas el espejo que necesito. Tú, persona anónima, haces realmente que me descubra cada día. Es el dinamismo de tu espíritu también cambiante el que me dota de una estabilidad  continuamente en evolución. Al lado, el papel parece un medio fascista y ultraconservador, mientras tú eres la persona que me dice realmente quién soy. No es ni mucho menos un acto egoísta y quizás podríamos concluir que es uno de los conceptos que más se acercan al significado de la palabra amor.

       No sé, en realidad lo que al principio parecía tener más claro ahora no lo es tanto. Probablemente me esté venciendo el sueño, quizás puedo haberme contradicho en algún momento, pero qué más da, esto es lo que es y el día de mañana seguramente tendrá un valor totalmente diferente. 

Buenas noches:



jueves, 5 de julio de 2012

Parálisis Verbal

Visto lo visto, con la parálisis verbal que me azota en los momentos mas inoportunos, y aunque sea un acto de irresponsabilidad reincidente, dejaré que la música diga lo que yo no puedo.


lunes, 4 de junio de 2012

Un montón más de palabras

Una cerveza y una bolsa de grasientos fritos. Me siento aquí delante del ordenador justo después del éxtasis de leer lo que crees que es un gran libro, y con la simple intención de decir tantas tonterías como se me pasen por la cabeza. En primer lugar he de decir que no me agrada en exceso la idea de parecer obsesionado con un autor, de hecho me parece a veces que he perdido demasiado grado de objetividad para describir sus obras, pero una vez supuesto esto he de decir que me importa un pimiento. Hacía tiempo que no devoraba un libro de esta manera, y he de decirlo, esa sensación me encanta.

Puede sonar contradictorio, pero el libro contiene los ingredientes típicos de una novela de Auster, pero a su vez me sigue sorprendiendo como una vez más se ríe de mí con un virtuosismo narrativo al alcance de muy pocos. Continuos giros, diferentes narradores, cambios de persona y estilo narrativo y un largo etc. No digo más puesto que puede haber entre los que lean toda esta perorata (muy pocos al fin y al cabo) algún interesado en leer la novela.

La emoción del justo momento en que he acabado el libro se va disipando poco a poco, y la mitad de las cosas que he pensado en escribir en el camino del sofá al ordenador ya empiezan a olvidarse, la lucidez se convierte en torpeza mental, la elocuencia se espesa y ya empiezo a escribir tonterías. Por cierto, aún no lo he dicho, la obra se titula “Invisible”. Hasta luego.

martes, 24 de abril de 2012

Sentencias (I)

El optimismo es una actitud ante la vida que nunca podrá ser absolutamente sincera si en nosotros no reside el deseo de alcanzar y aceptar la verdad.