Ya no recuerdo nada de lo que había antes. No recuerdo como olían las flores, como sonaban los blues que salían de mi guitarra. No soy capaz de traer a la mente como pensaba, como sentía, no me queda nada de aquellos tiempos que ahora parecen tan lejanos. Solo queda el recuerdo del recuerdo, el eco infinito de una soledad que se expande en cada centímetro cúbico de esta habitación y contamina el aire que respiro. Solo queda esperar a que alguien abra la puerta y llene mi estancia con aire nuevo.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Instantáneas (V)
Ya no recuerdo nada de lo que había antes. No recuerdo como olían las flores, como sonaban los blues que salían de mi guitarra. No soy capaz de traer a la mente como pensaba, como sentía, no me queda nada de aquellos tiempos que ahora parecen tan lejanos. Solo queda el recuerdo del recuerdo, el eco infinito de una soledad que se expande en cada centímetro cúbico de esta habitación y contamina el aire que respiro. Solo queda esperar a que alguien abra la puerta y llene mi estancia con aire nuevo.
lunes, 24 de mayo de 2010
Instantáneas (IV)

Pasa el tiempo y me hundo cada vez más. El lastre de mi mente me arrastra -cual piedra atada a mi pierna- hacia el fondo de un mar oscuro, un mar donde los rayos de luz llegan débiles y difusos. Allí sólo queda lugar para la vida interior, afuera las condiciones de vida son extremas. Me duermo entre mis sienes, y en instantes de lucidez creo encontrar la verdad última, creo conocerme a mí mismo. Pero todo es ilusión, todo es efímero, nada permanece como verdad inalterable, sólo estas palabras que tanto me pesan parecen no separarse de mí. Quizás un día me abandonen, quizás un día dejaré de ser yo, quizás ese día seré libre.
Citas célebres de Paul Auster
sábado, 22 de mayo de 2010
Fragmentos: Paul Auster - Leviatán

"- [...] Es una de las cosas que he pensado en el hospital, tumbado en la cama sin hablar durante tantos días. Si realmente hubiese querido perseguir a María Turner, ¿por qué iba a hacer cosas tan ridículas para que me tocase? Dios sabe que había formas menos peligrosas de llevar el asunto, cien estrategias más efectivas para llegar al mismo resultado. Pero me convertí en un ser temerario en aquella escalera de incendios, llegué a arriesgar mi vida. ¿Para qué? Por un diminuto achuchón en la oscuridad, por nada en absoluto. Rememorando esa escena en mi cama del hospital, finalmente comprendí que todo era diferente de como yo lo había imaginado. Lo había entendido al revés. El propósito de mis locas payasadas no era conseguir que María Turner me abrazase, era arriesgar mi vida. Ella fue sólo un pretexto, un instrumento para subirme a la barandilla, una mano que me guió hasta el borde del desastre. La cuestión era ésta: ¿Por qué lo hice? ¿Por qué estaba tan deseoso de cortejar el riesgo? [...]
martes, 18 de mayo de 2010
Fragmentos Siddhartha - Hermann Hesse
"Sí, puedo amar una piedra, Govinda, así como un árbol y hasta un pedazo de corteza. Son cosas, y las cosas pueden ser amadas. En cambio soy incapaz de amar las palabras. Por eso las doctrinas nada significan para mí; no tienen dureza, ni blandura, ni colores, ni cantos, ni aroma, ni sabor: no tienen más que palabras. Tal vez sea esto mismo lo que te impide encontrar la paz; tal vez sea todo este exceso de palabras. Pues también liberación y virtud, también samsara y nirvana son simples palabras, Govinda. No hay objeto alguno que sea el nirvana; sólo existe la palabra nirvana... Y hablando francamente, las ideas tampoco me importan demasiado. Más me interesan las cosas..."
domingo, 16 de mayo de 2010
Instantáneas (III)

Estaba sentado con su guitarra, sus dedos se deslizaban autómatas a lo largo del mástil y sus ojos se clavaban en una figura imaginaria. Su mente no era capaz de explicarse como todo lo que pensaba decirle cuando tuviera la oportunidad, se convertía en una impotente parálisis que lo atenazaba hasta lo más profundo. Eso lo hería profundamente, ese no era su verdadero yo. Ahora había cambiado la melodía, el sonido de las séptimas mayores inundaba la habitación y sus pensamientos volvían a hacerle sentirse seguro.
viernes, 14 de mayo de 2010
Slow Blues
martes, 11 de mayo de 2010
Instantáneas (II)

Inclino impulsivamente la botella y la empino hasta que el dulce líquido cae quemando por mi garganta sin dejar apenas restos en el vidrio. Lo que antes era rabia se convierte ahora en una euforia absurda. Una pequeña sensación de locura invade mi cabeza, ¡Si! El inconfundible sabor de la nada.
lunes, 10 de mayo de 2010
Una noche mágica - Gracias Jorge
Crónica de La Verdad sobre el concierto de Jorge Drexler en Ceutí:domingo, 9 de mayo de 2010
Instantáneas
sábado, 8 de mayo de 2010
Historias despedazadas
Nunca había sentido tan injusta la vida, el poso del dolor cada vez se iba haciendo más amargo, y, aunque pensó que todo iba a ser cuestión de tiempo, éste terminó por quitarle la razón, una vez más, sin piedad.
Sentía injusta la vida porque sencillamente nada en este mundo le había recompensado con la satisfacción de sus necesidades, y ahora, la única posibilidad que la vida le ofrecía era cambiar toda ésta entera. Necesitaba cambiar tantas cosas que su vida directamente pasaría a tener otro nombre, otra dimensión, otro lugar.
Esta perspectiva lo ahogaba ya que, si quería volver a ser, tenía que dejar de ser lo que era, o al menos, lo que había sido hasta entonces. La idea de vivir en la calle le atraía enormemente, pero en realidad era pan para hoy y hambre para mañana, ya que su vida se convertiría en una espiral de recuerdos en las calles que un día habitó…CONTINUARÁ...
jueves, 6 de mayo de 2010
Un día más
Un día más, veinte y cuatro horas ordinarias que empujan lentamente las agujas del reloj en un pulso infinito. Nada ha cambiado, salvo un ligero detalle numérico todo sigue igual. Su desasosiego continúa siendo el mismo de siempre, el puñal en su pecho no ha cesado ni un solo momento en recordarle su incapacidad, sus ojos siguen mirándole sin el brillo que tanto anhela…
