Festival - Sigur Ros

domingo, 18 de abril de 2010

Un segundo de desvelo

Inspirado en la historia de Kitty Wu y Marco Stanley Fogg en "El Palacio de la Luna" de Paul Auster

"La quiero", se dijo a sí mismo. Reiteró en su pensamiento indefinidamente, intentando engañarse a si mismo jugando con su mente. Insistió en crear la ilusión de que esas palabras no tenían ningún significado para él, como cuando repites una palabra tantas veces que su se desfigura en tu mente.

Pero no, como las leyes de la naturaleza dictan, uno no elige a quien ama, ni elige los motivos de su sufrimiento. En él, ninguna frase había sonado tan aplastantemente convincente, cayendo como una losa sobre el lecho de muerte. Su mundo se estrechó sorprendentemente a su cuerpo, y en vez de sentirse vivo de nuevo, su corazón experimentó algo semejante a la claustrofobia. Su compañía se convertiría en su libertad, y al menos eso lo reconfortó ligeramente, ya que ahora creía tener algo por lo que luchar.

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