Festival - Sigur Ros

jueves, 13 de octubre de 2011

Minúscula lucidez.

En ocasiones ocurre que uno no piensa realmente algo hasta que no se lo cuenta a otra persona. Con esto no me refiero a que si realmente piensas una cosa debes ser capaz de transmitirlo a otro individuo, tampoco que tengas que contar tus reflexiones para que así te sientas mas seguro sobre ellas. Una conversación, a través de sus muchos devenires y caprichosos cambios de signo, es capaz de llevarte a rincones de tu mente que ni siquiera creías haber visitado antes. De repente te encuentras pronunciando una serie de palabras que sin tu saberlo, muestran una verdad de la que nunca antes tuviste noticias. Sin embargo, desde ese momento, como si liberarlas las dotara de un extraordinario dogmatismo, adquieren en ti un significado brillantemente esclarecedor. Pasan, inevitablemente, a formar parte esencial de tu vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario