
Intentaba separarme de mi cuerpo, eludir mi dilema fingiendo que no existía. Otros habían recorrido ese camino antes que yo y todos habían descubierto lo que yo acabé descubriendo por mi mismo: la mente no puede vencer a la materia, porque cuando se le pide demasiado, demuestra rápidamente que también ella es materia. Para elevarme por encima de mi circunstancia tenia que convencerme de que yo ya no era real, y el resultado fue que toda la realidad empezó a oscilar ante mí.
No hay comentarios:
Publicar un comentario